VIX — Índice de Volatilidad
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Qué mide realmente el llamado índice del miedo, cómo se calcula, qué niveles marcan cada régimen y por qué no se puede comprar directamente.
Qué es el VIX y qué mide exactamente
El VIX es el índice que publica el Cboe con la volatilidad implícita del S&P 500 a 30 días, expresada como porcentaje anualizado. Cuando el VIX marca 20, el mercado de opciones está descontando que el S&P 500 se moverá en torno a un 20% anualizado durante el próximo mes: dividiendo entre la raíz de 12 se obtiene un movimiento mensual esperado de aproximadamente el 5,8%. Es importante entender la dirección de la inferencia: el VIX no predice nada, sino que agrega el precio que los participantes están pagando hoy por opciones sobre el índice. Es un termómetro del coste de la protección, no un oráculo. Por eso sube cuando la demanda de coberturas se dispara y baja cuando nadie siente urgencia por cubrirse.
Cómo se calcula: no es Black-Scholes invertido
El error más común sobre el VIX es suponer que se despeja invirtiendo Black-Scholes en una opción ATM. Desde 2003 el cálculo es otro: el Cboe emplea una replicación de swap de varianza que integra los precios de toda la cadena de opciones sobre SPX fuera del dinero, ponderando cada strike de forma inversamente proporcional al cuadrado de su precio de ejercicio. Se toman los dos vencimientos que rodean los 30 días y se interpola entre ambos. La consecuencia práctica de este diseño es que el VIX es sensible al skew: como incorpora los puts profundamente fuera del dinero con un peso considerable, un encarecimiento de la protección de cola eleva el VIX aunque la volatilidad ATM no se haya movido. Esa es la razón por la que el VIX puede subir en un día en que el índice apenas cae: no está midiendo el movimiento, está midiendo el precio del seguro.
Los regímenes: qué significa cada nivel
Con las salvedades de que los niveles absolutos deben contextualizarse, la lectura convencional distingue cuatro regímenes. Por debajo de 12-13 hay complacencia: la protección está tirada de precio y las estructuras vendedoras de prima cobran poco por asumir un riesgo que no ha desaparecido. Entre 13 y 20 está el rango de normalidad, donde ha transcurrido la mayor parte de la historia del índice. Entre 20 y 30 hay tensión: el mercado descuenta un movimiento mensual del 6-9% y las primas empiezan a compensar. Por encima de 30 hay estrés genuino, y por encima de 40-50 pánico: son lecturas que históricamente han durado días o semanas, no meses, y que han coincidido con los mejores momentos para vender prima con riesgo definido... y con los peores para venderla desnuda.
La relación inversa con el S&P 500 y por qué existe
El VIX y el S&P 500 se mueven en direcciones opuestas la gran mayoría de las sesiones, con una correlación que suele situarse entre −0,7 y −0,85. La razón no es mecánica sino estructural: en renta variable las caídas son más rápidas y más correlacionadas que las subidas —todo cae junto en un pánico, pero las subidas son más ordenadas y sectoriales—, de modo que el mercado paga sistemáticamente más por los puts que por las calls equivalentes. Cuando el índice cae, la demanda de esos puts se intensifica, su IV se dispara y el VIX, que los pondera con fuerza, salta. La asimetría también aparece en la magnitud: el VIX sube mucho más rápido de lo que baja. Un desplome del 3% en el índice puede llevarse el VIX 8 puntos por delante en una sesión, mientras que reconstruir la calma desde ahí suele llevar semanas de derivas de un punto.
No se puede comprar el VIX: la trampa de los productos cotizados
El VIX es un índice calculado, no un activo con existencia física: no hay una cesta que se pueda comprar y guardar. Lo único negociable son futuros sobre el VIX y los ETP construidos sobre ellos, como VXX o UVXY. Y ahí aparece el problema que arruina a quien compra volatilidad como inversión: la curva de futuros del VIX está en contango la mayor parte del tiempo, es decir, los vencimientos lejanos cotizan por encima de los cercanos. Un producto que mantiene exposición constante a 30 días debe vender continuamente el futuro barato que vence y comprar el caro que le sigue, lo que produce un roll yield negativo que erosiona el valor de forma implacable. VXX ha perdido más del 99% de su valor desde su lanzamiento pese a existir picos de volatilidad enormes por el camino. Son instrumentos de cobertura táctica de días o semanas, jamás de posición.
Cómo se usa en una mesa de opciones
El uso del VIX en la operativa real es como lectura de régimen y como contexto para el tamaño de las posiciones, no como señal de entrada en un valor concreto. Tres aplicaciones habituales. Primera: filtrar el tipo de estructura —con VIX comprimido, las estructuras compradoras de volatilidad y los calendars pasan a tener sentido; con VIX elevado, las vendedoras de prima con riesgo definido—. Segunda: dimensionar —cuando el VIX se dispara, el mismo número de contratos representa mucho más riesgo real, así que el tamaño debe reducirse aunque la tesis no cambie—. Tercera: leer la estructura de plazos del propio VIX, que suele estar en contango en calma y se invierte a backwardation en pánico inmediato; esa inversión es una de las lecturas de estrés más limpias que ofrece el mercado.
Los niveles del VIX y lo que implican para la operativa
Movimiento mensual esperado de 1σ calculado como VIX / √12.
| Nivel del VIX | Régimen | Movimiento mensual esperado | Sesgo de estructura |
|---|---|---|---|
| Menos de 13 | Complacencia | ±3,8% o menos | Comprar volatilidad; calendars y debit spreads |
| 13 – 20 | Normalidad | ±3,8% a ±5,8% | Manda la tesis direccional; verticales moderados |
| 20 – 30 | Tensión | ±5,8% a ±8,7% | Vender prima con riesgo definido; reducir tamaño |
| Más de 30 | Estrés | Más de ±8,7% | Primas muy ricas, pero solo con riesgo definido y tamaño mínimo |